

Se originó a finales del siglo XVIII en ciudades del sur de Andalucía. Declarado por la UNESCO Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad en 2010.
Se trabaja a través de palos flamencos, cada uno de éstos tiene una procedencia, una métrica y un acompañamiento distinto.
Algunos de estos palos son: tangos, tientos, alegrías, fandangos, seguiriya, soleá, bulerías…
El baile flamenco se compone de zapateados, braceos y giros en su mayoría. Proporciona numerosos beneficios para el cuerpo, la mente y el alma.